sábado, 22 de julio de 2017

"UNA MIRADA CIEGA Y UN CORAZÓN VACÍO"

Hay personas capaces de juzgar a los demás a la velocidad del sonido. Sin
Una mirada
piedad y sin anestesia. Se guían por una mirada ciega y un corazón vacío, sin un hálito de empatía. Aún más, sus mentes están sembradas por esa semilla del egocentrismo que tantas secuelas siembran en nuestros escenarios más próximos.
El arte de educarnos a nosotros mismos a partir de los errores, los sesgos o las malas interpretaciones cometidas, es un mecanismo muy complicado de aplicar. Lo es en primer lugar porque requiere romper, efectivamente, la barrera del “ego”
antes citada. Algo así, supone reestructurar los cimientos de nuestra identidad. ¿Cómo admitir que me he equivocado al juzgar a esa persona si me han educado para desconfiar de lo que no conozco? 

“Se juzga según lo que se ve y se mira lo que se quiere. Por tanto, acabamos juzgando aquello que envidiamos o queremos” 

El arte de vivir

viernes, 21 de julio de 2017

¡LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO! -¿LAS ACCIONES?! ¡NI UN HURACÁN!

Hace poco, al estar deambulando por el aeropuerto, buscando uno de los vuelos que habría de llevarme al destino donde pasaría  mis vacaciones,
Las palabras se las lleva el viento
escuché a una mujer diciendo (en tono de broma) “Si eso pasa, me suicido” y su amiga se rió, probablemente ignorando que más de 40% de las personas que sacan a una conversación el tema del suicidio, aunque sea de broma, ya han contemplado aquella posibilidad al menos 10 veces, cuando están a solas y no hay nadie para reírse de eso.
Hemos de saber que el vocabulario es un sistema de expresión donde pocas cosas son verdaderamente ciertas, así como pocas cosas son verdaderamente falsas, de ahí el dicho “De broma en broma la verdad se asoma”.
Bien decía Jesucristo que las palabras son aquello que le sobra al alma, lo que significa que aquello que sale de nuestra boca son emociones verdaderas, recicladas en palabras.
A su vez, se ha dicho que la lengua es más poderosa que la espada, lo que significa que las palabras que pronunciamos muchas veces, aunque estén disfrazadas de algo poco serio, en realidad pueden ser algo muy serio.
En la cúspide de nuestros tiempos, hemos descubierto de nuevo el poder de la palabra, algo que en la antigüedad, en los tiempos de los griegos y egipcios, las elites sociopolíticas sabían muy bien el poder profético contenido por las palabras y que aquel que hiciera un puente íntimo entre el corazón y las cuerdas vocales fabricaría su destino como un herrero una espada, por lo que habría que controlar el lenguaje tanto oral como escrito de las clases inferiores; es por eso que desde entonces se ha procurado que el pueblo no sepa leer.
Hemos escuchado muchas veces aquel proverbio que dice “A las palabras se las lleva el viento”; sin embargo, nunca hemos escuchado algún proverbio que diga “A las palabras las destruye el viento”.
Esto es porque, en efecto, el viento se lleva a las palabras; sin embargo, se las lleva para convertirlas en realidades, que regresaran a su punto de origen en forma de trueno,  por lo que el proverbio está incompleto y debería leer “A las palabras se las lleva el viento, las formará de acuerdo a su naturaleza y las enviará de regreso a su creador”, algo que es muy distinto al primer significado.
En casi todas las religiones, la implementación de la palabra es crucial para seguirla adecuadamente, un acto que conocemos como orar, lo que significa palabrear.
Una oración en un lenguaje es un grupo de símbolos que expresan una idea completa y un grupo de ellas expresan una acción concreta.

Al saber esto, hemos de tener sumo cuidado de aquello que pronunciemos, porque como usted ahora ya está enterado, a las palabras no se las lleva el viento, sino que las toma prestadas, y aquellas regresarán a visitarnos y a pedirnos cuentas.

El arte de vivir

lunes, 17 de julio de 2017

"ES MEJOR DECIR ADIÓS SIN DEJAR PALABRAS EN EL TINTERO"

Hay que saber decir adiós a las personas que dañan una parte de ti teniendo en cuenta que de todo, absolutamente de todo, podemos extraer una lección para
Es mejor decir adiós.
futuras experiencias. Eso no quiere decir que, a veces, no merezca la pena la tristeza que nos empuja a la deriva. Porque es bonito querer y aprender de las relaciones que no pueden ser.
 
Esto lo refleja muy bien un gran escritor, Gabriel García Márquez. Del pasaje que a continuación exponemos podemos extraer un gran aprendizaje emocional sobre la importancia de QUERER CON TODAS NUESTRAS FUERZAS, aunque ese querer tenga un punto que sentencie el final:
“Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.
Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

El arte de vivi


sábado, 15 de julio de 2017

"REFLEXION... LAS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO...."

Reflexión... Las palabras no se las lleva el viento…
Las palabras no se las lleva el viento… Las palabras dejan huella, tienen poder e
Las palabras
influyen positiva o negativamente. Las palabras curan o hieren, animan o desmotivan, reconcilian o enfrentan, iluminan o ensombrecen, dan vida o dan muerte. Con pocas palabras podemos alegrar a alguien y con pocas palabras podemos llevarlo al desaliento y desespero. ¡Ah, cuanta falta nos hacer tomar conciencia del tremendo poder las palabras!
Ellas moldean nuestra vida y la de los demás. Por eso mismo, los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio. Piensa en esto y cuida tus pensamientos porque ellos se convierten en palabras y cuida tus palabras porque ellas marcan tu destino. Hay que comunicarse y cuando el silencio es el mejor regalo para ti y los que amas. Eres sabio si sabes cuándo hablar y cuando callar. Piensa muy bien antes de hablar, cálmate cuanto estés airado y resentido y habla sólo cuando estás en paz y que el viento nunca se las lleve. Las palabras encierran una energía creadora que transforma.


El arte de vivir

jueves, 13 de julio de 2017

"QUIEN PLANTA ÁRBOLES..."

Quien planta árboles, cosecha alimento.
Quien planta flores, cosecha perfume.
Plantar un árbol.
Quien siembra trigo, cosecha pan.
Quien planta amor, cosecha amistad.
Quien siembra alegría, cosecha felicidad
Quien planta vida, cosecha milagros.
Quien siembra verdad, cosecha confianza.
Quien siembra fe, cosecha certeza.
Quien siembra cariño, cosecha gratitud.
No obstante, hay quien prefiere sembrar tristeza y cosechar amargura.
Plantar discordia y cosechar soledad.
Sembrar viento y cosechar tempestad.
Plantar ira y cosechar enemistad...
Plantar injusticia y cosechar abandono.
Somos sembradores conscientes, repartimos diariamente millones de semillas a nuestro alrededor. 
Que podamos escoger siempre las mejores, para que, al recibir la dádiva de la cosecha justa, tengamos siempre motivos para agradecer.. 

Desconozco su autor

El arte de vivir

martes, 11 de julio de 2017

"DE MI PASADO APRENDI"

De mi pasado aprendí, a no bajar los brazos, a no tirar la toalla, antes que la lucha acabe.
Aprender
Que hoy te caes, sufres, lloras gritas, pero te levantas más fuerte y más duro que antes.
Aprendí, que aún las circunstancias más adversa, puedo elegir.
Que soy yo el único artífice de mi destino, no existe ni la suerte ni las casualidades, solo el trabajo duro, y la fuerza de enfrentar a cada día, con lo que éste trae.
Aprendí, que aunque el miedo te paralice, aún así están tomando una decisión, Que es la de evitar a lo que le tememos.
Que nuestra vida, no es otra cosa, que la consecuencia, de las decisiones tomadas.
Y a lo mejor, no siempre tome la decisión correcta, pero la tome, ya que Dios me dio, libre albedrío para elegir, el no tiene la culpa de lo que me pasa.
Aprendí a revisar aquellas decisiones mal tomadas, y a entender, que era lo
mejor que podía hacer en ese momento.
Pero hoy, hoy puedo cambiar esa decisión.
Aprendí, que el timón de mi vida está en mis manos, y no de la suerte o del cielo.
Que Dios me ayuda y me cuida, pero la decisión de que camino tomare es mía.
Aprendí a no llorar, sobre lo que ya no puedo modificar.
A no enojarme y llenarme de energías negativas.
La vida es como un boomerang, todo lo que a ella le damos, nos regresa, si alguien nos lastimó, ya no me lleno de venganza y de odio.
Como dice el refrán: ¿Siéntate en el cordón de la vereda, tarde o temprano, verás pasar el cadáver de tu enemigo?.
Aprendí, que la verdadera justicia, viene de arriba, y que la justicia del hombre, es imperfecta, porque el hombre en si es imperfecto.
Hoy reviso, cada decisión que he tomado, y si la decisión que tome no fue la mejor para mi, pues vuelvo a elegir, pero aprendiendo de mis errores.


Autor: Lcda Gema Cedeño

El arte de vivir

lunes, 10 de julio de 2017

"EL QUE NO QUISO CUANDO PUDO, NO PODRÁ CUANDO QUIERA"

El que no pudo
  • No debo olvidar que si en el pasado pasó, en el futuro se repetirá y dolerá aún más.
  • He de aplicar el famoso dicho: “el que no quiso cuando pudo, no podrá cuando quiera”… o al menos con eso trato de engañarme; pero me pregunto si aún después de tu engaño y de tus intentos por recuperarme, caigo en tu trampa, ¿quién me sacará del infierno de tu amor, de tu falsa ilusión?
  • Como lo veo yo, en el momento en el que piense volver a tus brazos dejarás de sentir, ¿por qué? simple, así es la vida, así es el amor.
Entonces he buscado razones, excusas, múltiples opiniones y ninguna le ha ganado al corazón, estoy a un paso de volver al lugar del malhechor, a las caricias de la traición. Eres tú la causa de mi indecisión, de que sienta todavía esta atracción, la cual será mi perdición.
¿Cómo le explico a mí ser que no soy más que un capricho de tu desesperación, de tu angustia por no tenerme? Es imposible sin despreciar mí alrededor, mi futuro implacable y mis relaciones personales.
No quiero permiso, ninguna autorización de las personas a mí alrededor, y no es porque le quite la emoción a esta peligrosa relación, sino me haría sentir peor la aprobación, de un amor que me consumirá hasta manchar mi alma con inseguridad y me dejará en pedazos rotos sin importar la nueva oportunidad.
No debo olvidar que si en el pasado pasó, en el futuro se repetirá y dolerá aún más.

¡Ay, memoria a corto plazo, recuerda lo que te ha pasado, cuántas veces has llorado!.

El arte de vivir