viernes, 12 de mayo de 2017

"CREER EN NUESTRAS RELACIONES"

Uno de los mayores errores que solemos cometer es creer que todas nuestras relaciones amorosas nos harán sentir lo que sentimos con nuestro primer gran
Creer
amor.
Y ahí va uno por la vida complicándose la existencia, buscando al patán que la haga sufrir como lo hizo él. Buscando a ese “amor” que te haga revivir sentimientos que por mucho tiempo han estado muertos, tratando de sentir esa sensación de un día estar bien y al día siguiente estar mal y todo para terminar con las esperanzas y el corazón roto.
Lamento decepcionar y decir que ese hombre al que tanto buscas no cambiará ni sentará cabeza, porque si así fuera, jamás se habría ido de tu vida. Deja de perder el tiempo y permítete sentir algo nuevo. ¿Cómo podrás saber si realmente te gusta el helado de fresa si no estás dispuesta a probar el helado de chocolate?
Obviamente jamás sentirás lo mismo ya que cada persona ama, piensa y siente diferente, permítete ser amada por esa nueva persona, date la oportunidad de estar con alguien completamente distinto a tu primer amor ya que esa es y será la única manera de saber qué es lo que buscas y no buscas en una pareja. 
Déjate llevar por ese amor que está dispuesto a dejar el mundo atrás con tal de estar un momento a tu lado, deja de prestarle importancia a ese hombre arrogante que aparece a las 12 de la noche en tu búsqueda y a la mañana siguiente ya no está más para ti.
Nos han metido la idea de que el amor está al lado de esa persona que te hace sentir un mundo de avispas en el estómago, aquel que te hace sufrir tanto que en la mayoría de las ocasiones sientes que morirás en el momento en el que se vaya de tu vida y no regrese más, pues… no. Esa idea tonta de las películas sólo nos llevará al sufrimiento.

Personalmente creo que la pareja indicada es aquella que cuando entra por la puerta de tu habitación te hace sentir que realmente estás en tu hogar, aquel que al mirar su sonrisa te haga olvidar lo malo que estuvo tu día, aquel que cuando te tome en sus brazos no sólo te haga sentir pasión, sino que te haga sentir protegida, aquel que haga que las avispas de tu estómago se conviertan en mariposas…definitivamente el amor no sólo se basa en adrenalina, el amor no debe de ser una montaña rusa continua, tiene que ser una montaña rusa con altas y bajas pero siempre con un final estable.

El arte de vivir