miércoles, 17 de mayo de 2017

"UNA SONRISA VALE MÁS QUE MIL PALABRAS"

Que todos necesitamos una sonrisa amable en nuestras vidas es casi como que la primavera entre por fin con buen tiempo (será oficial aunque no lo parece).
Una sonrisa 
Mucho antes y con los calores de agosto de 2009 escribí con una sonrisa en la cara Sonríe te verán más guapo y
prometí volver a escribir sobre la sonrisa y ha sido gracias a una inspiradora noticia que he leído sobre los japoneses que han vuelto por sus fueros con sus iniciativas tecnológicas de crear un sonrisómetro!
Veréis en Japón las cosas no se dejan a la casualidad, ni la sonrisa de los empleados parece ser. Una de las últimas tendencias es usar un escáner facial para enseñar a los vendedores a sonreír de la forma más adecuada. El profesor e inventor Joshihiko Kadokawa ha enseñado ya a 70.000 empleados de más de 70 empresas a sonreír con su sonrisómetro. Atención cuando visitéis los trenes de Tokio y en unos grandes almacenes por si veis la sonrisa "profiden versión japonesa"(La cámara mide los ángulos de la boca, los ojos para proyectar la imagen más agradable cara al cliente).
Ya se sabe que la primera impresión de una sonrisa jamás se olvida, por ello ¿Qué nos impide sonreír en actitud de servicio al cliente?, ¿Qué te provoca la sonrisa?, ¿Es realmente necesario llegar a estas herramientas tan digitalizadas?, ¿Os gusta la sonrisa sistematizada como en la peli Up in the air?, ¿Nos hace falta que nos enseñen a sonreír?, ¿Quienes son nuestros maestros?. ¡Probablemente si necesitemos estimularla!
Yo desde luego allá donde voy intento provocar, estimular la imaginación, la metáfora para conectar, ser cómplice de un guión de creatividad y soluciones ante las relaciones personales y profesionales. Estimulo que lo intenta la televisión a través de multitud de programas de humor (me reservo la opinión aunque tú dispones de maravillosas obras de teatro y libros). Propongo espolearnos un poco sacándolo mejor de nosotros desde nuestro corazón como si tuviéramos una cámara de fotos delante (Plantéale esto a un niño y verás!)
Observemos, escuchemos y sobre todo aprendamos de nuestros verdaderos maestros de la sonrisa honesta, nuestros niños. Verles cómo son capaces de sonreír, de expresarse, crecer y jugar (sin darle muchas vueltas) me hace pensar que tenemos que valorar que el verdadero talento de la sonrisa no está fuera en una fotografía de pose (¡patata!) sino en nuestra capacidad de ser con el corazón.
Os dejo este maravilloso y sabio poema de Gandhi que estoy seguro disfrutaréis con una sonrisa.
Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho.
Enriquece a quienes la reciben, sin empobrecer a quien la da.
No dura más que un instante, pero su recuerdo a veces es eterno.
Nadie es demasiado rico para prescindir de ella.
Nadie es demasiado pobre para no merecerla.
Da felicidad en el hogar y apoyo en el trabajo.
Es el símbolo de la amistad.
Una sonrisa da reposo al cansado, a mima a los más deprimidos,
no se puede comprar, ni prestar, ni robar, 
pues son cosas que no tienen valor, hasta el momento que se da.

Y si alguna vez se tropieza con alguien 
que no sabe dar una sonrisa más, sea generoso, dele la suya.
Porque nadie tiene tanta necesidad de una 
sonrisa como el que no puede dársela a los demás. 

Mahatma Gandhi

El arte de vivir